Resulta que en un edificio organizado en régimen de propiedad horizontal en una localidad de la costa de Tarragona, digamos que Salou, uno de los pisos sufría filtraciones y humedades provenientes de la vivienda superior. Y resulta también que una mercantil había comprado la vivienda causante de los daños, con un okupa dentro – por un precio tirando a irrisorio, supongo. Los propietarios del piso inferior ya sufrían las filtraciones y humedades en el cuarto de baño, la cocina…
