La mañana del 22 de junio de 2018 recibí una llamada a mi teléfono de consultas: 807 505 867. Creo que llamaba de Alicante o una zona cercana. Era una mujer española, propietaria de un apartamento en un edificio en el que la mayoría de propietarios son británicos y no hablan español. El problema es que la mayoría de comuneros anglófonos elige sistemáticamente a uno de sus miembros presidente de la comunidad. La consultante me comentó que no se oponen…
